Qué tener en cuenta para iniciar o no una reforma en casa

Redactor: Sergi García.

Reformar nuestro hogar no es una decisión sencilla. Tanto si se trata de una intervención por motivos de seguridad, como de una redefinición de la estética o el espacio de la vivienda, existen muchos criterios y factores a tener en cuenta. Desde las posibilidades de nuestra casa y la urgencia de la reforma, hasta la elección de la empresa más adecuada para ello y la comunicación con ésta.

¿Cuál es el punto de partida?

Decidirse por cuándo y por qué empezar una reforma en casa no es siempre un asunto fácil. Además de tener en cuenta nuestro presupuesto, será preciso determinar si es o no necesario reformar nuestro hogar. A pesar de que muchas de las reformas tengan que ver con el estado en el que se encuentra una vivienda —y, por lo tanto, debiendo solucionarse con mayor o menor premura, en función de la urgencia de éste—, otras guardan relación directa con la estética de nuestro ecosistema doméstico. Si bien en este último punto podríamos hallar una motivación superficial, siendo necesario recordar que nuestro entorno es también capital para nuestra estabilidad mental y emocional.

En cualquier caso, uno de los puntos fundamentales es hallar la empresa de reformas más conveniente. Aunque, prácticamente, todas ellas se anuncien de este modo, será preciso decantarse por la más adecuada para nuestro caso según ciertos criterios, como lo son la ubicación, experiencia y calidad de ésta. Evidentemente, teniendo en cuenta algunas de sus especialidades. Motivo por el que si, por ejemplo, queremos reformar el baño, algunas como https://reformas.co/reformas-de-banos-en-valladolid.html, ubicada en Valladolid, pueden ser una buena solución. Más aún, si gozan de múltiples campos de especialización. Pero, ¿Cómo saber si debemos o no reformar nuestro hogar?

Lo primero es lo primero: la seguridad en la vivienda

Más importante que la apariencia del hogar lo es su seguridad. A pesar de que nuestra vivienda pueda proyectar un aspecto fresco o seguro, a menudo existen problemas que no podemos ver a simple vista. Aunque, por fortuna, sí podemos notar. Uno de los ejemplos más claros, y que se da especialmente en casas de mayor antigüedad, tiene que ver con algunos elementos como las instalaciones de agua, luz o gas. A causa del deterioro, producido tanto por el uso como por el paso del tiempo, es posible que nuestro hogar presente algunas imperfecciones que, de no tratarse, agraven la situación comprometiendo nuestra seguridad.

Otro ejemplo similar sucede con la presencia de humedades. Un problema que, si bien podemos ver a simple vista, precisa de una asistencia inmediata. Especialmente, ya que éstas afectan directamente a la salud, incrementando el riesgo de contraer alergias, infecciones cutáneas o empeorar dolencias como el asma o la migraña. Asimismo, otros problemas que podemos percibir en nuestra vivienda también pueden tener relación con el material de construcción. Lo que se traduciría en el riesgo de grietas —un aviso de posible derrumbamiento—, estructuras de madera en mal estado o podridas —y que podrían ceder al peso— o un techo deteriorado que cause goteras.

Explotando las posibilidades del hogar

Por otra parte, si bien las reformas relacionadas con la seguridad son obligatorias por el bien de nuestra integridad física, las reformas de corte estético tampoco quedan atrás. Como bien sabemos, nuestro hogar es un refugio y, por ello, debe ser perfecto. Es aquí donde entran otros criterios —así como la decisión sobre un presupuesto que, si bien no es obligatorio, puede ser cuantioso—, como lo es saber cómo explotar nuestro entorno para reducir el precio. Si echamos mano de una empresa de confianza, su equipo de arquitectos, obreros e interioristas sabrá cómo moldear nuestro proyecto de modo que case correctamente en casa sin aumentar demasiado el coste.

Además, como refugio, una buena atmósfera doméstica transmite mayor confort, lo que a su vez aumenta la calidad de vida y, por lo tanto, el equilibrio de nuestra salud mental. Esto, principalmente, ya que nuestro hogar es la trinchera frente al frenesí del mundo y, por ello, precisa de una especial atención para que en ella se vertebre todo aquello que nos significa y representa. Razón de más por la que, si definitivamente ya nos encontramos en la ideal, poder convertir una vivienda en la casa de nuestros sueños. Recordando siempre la importancia de contactar con una empresa que sepa qué queremos y, sobre todo, cómo aplicarlo al campo de trabajo.

¿Qué debe saber una empresa de reformas?

Una vez tengamos claro cómo, cuándo y por qué debemos reformar nuestro hogar, es preciso dar entender a la empresa elegida todos los matices sobre nuestro proyecto. Es decir, desde detallar un presupuesto máximo para que ésta trate de no excederlo y ajustarse lo mejor posible a nuestro bolsillo, hasta conocer a fondo nuestra filosofía de convivencia y, con ello, la pasión que motiva el proyecto. No obstante, esto también implica que, en caso de apuntar demasiado alto, la empresa de reformas también nos advierta sobre posibles sobrecostos o de expectativas demasiado fantasiosas.

Asimismo, y bajo el objetivo de ejecutar el plan de reformas del mejor modo posible, es preciso que exista una comunicación total entre ambas partes. Una necesidad que evitará errores y malentendidos y a la que debe incorporarse, siempre como exigencia inquebrantable, un seguimiento de la reforma. Dado que podríamos no acabar de ver una de las opciones abordadas, esto será capital para poder replantear el proyecto y, finalmente, hallar la solución más acertada. Además de, por nuestra parte, dejarnos aconsejar por los expertos para que todo evolucione a la perfección.